¡VAMOS A LEVANTARNOS!

Pero ¿De dónde viene esta fatiga? esa que no nos deja salir de la cama, que nos agarra tan fuerte que no nos deja movernos.  

Alimentos, ejercicios, terapias y manejo del estrés: pedimos a los expertos algunos consejos para comprender como salir de la hibernación (¡para siempre!).


La fatiga es un fenómeno social. Después de unas vacaciones de dos semanas, a veces parece que el primer día de vuelta, tiene la capacidad de cancelar todos los beneficios que nos ha aportado las siestas, dormir y otros placeres reparadores. "La fatiga no está necesariamente relacionada con la cantidad de sueño o incluso con su calidad", explica Franck Laurans, hipnoterapeuta. "Las cosas que te atormentan,  la melancolía y la ansiedad, pueden ser el corazón de la fatiga". Para calmarte, "debes ir a la raíz del problema y actuar tan pronto como aparezcan los primeros síntomas", añade, para evitar lo que se llama fatiga crónica.


Factores para identificar la fatiga

Esto no es una sorpresa, vivimos en una sociedad de hiper-activa. El éxito más pequeño conduce rápidamente a nuevas expectativas. Entre los factores que empeoran la fatiga, las fuentes de estrés, pueden ser "la presión vinculada a los resultados, a los objetivos", analiza la socióloga Amandine Mathivet. Paradójicamente, el trabajo es también el lugar donde los sentimientos como la ira o el dolor deben ser más controlados. Este autocontrol permanente "termina pesando sobre la salud y el estado de fatiga" y, en el peor de los casos "incluso sobre la seguridad de los empleados", añade. ¿Qué podemos hacer para anticiparnos y evitar colapsar? De hecho, "conocer las causas de los problemas no es suficiente", dice Franck Laurans. "Necesitamos transformarlos, si no trascenderán", agrega.



Recupera tu impulso vital

Para recuperar la energía de tu niño interior, nada mejor que revisar tus hábitos de salud desde cero. Ya sabemos que la comida y los deportes contribuyen a maximizar tu energía; pero ¿por qué es tan difícil mantenerlo a largo plazo? Los estilos de vida urbanos, donde los excesos de estrés a menudo se compensan con noches de fiestas intensas, permiten mantener un cierto equilibrio mental... pero a la larga, este equilibrio se agota. Para motivarnos, podemos comenzar con objetivos a corto plazo: según muchos estudios, un hábito tarda tres semanas en establecerse o deshacerse. ¿Algunos ejemplos? Varios meses sin alcohol (sí, ¡meses!). Apuntarte en el gimnasio eligiendo una cuota trimestral e ir durante la hora de la comida. Apaga todas las pantallas de tus dispositivos y empieza a leer los libros todas las noches durante quince días. Esta lista puede seguir y seguir…


Terapias que te dan energía.

"El cambio es bastante difícil para el subconsciente", explica Franck Laurans. "Requiere un poco de apoyo". Entre los muchos refuerzos energizantes, "la hipnoterapia permite recuperar a través de técnicas rápidas la autoconfianza y la estima. Las personas se sienten liberadas y recuperan su energía vital y se vuelven más dinámicas", explica el terapeuta. Esta técnica también actúa sobre el insomnio y por lo tanto evita tener que tomar cualquier medicamento.

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