¿POR QUÉ APARECEN? 


Las rojeces pueden ser efímeras, difusas o con vasos sanguíneos visibles. El proceso es el siguiente: cuando los capilares sanguíneos son frágiles tienen una tendencia especial a dilatarse y son más permeables, lo que origina fenómenos inflamatorios en el interior de la piel. Como consecuencia, en la superficie de la dermis aparecen rojeces –lo que también se conoce como “rubor” o “flusing”–, que cuando los capilares vuelven a su estado normal desaparecen temporalmente. Pero a largo plazo, el fenómeno empeora porque éstos, cada vez más dilatados, se hacen visibles y corren el riesgo de volverse permanentes. 
Hay varios factores que provocan la aparición de rojeces:
-Condicionantes genéticos como tener la piel clara (fototipos I y II).
-El proceso natural de envejecimiento, que vuelve la piel más reactiva.
-Factores meteorológicos (frio o calor) y los cambios bruscos de temperatura.
-Ser sensible o intolerante a determinados productos, como cosméticos, medicamentos o alimentos.
-Situaciones que afectan psicológicamente, como las emociones fuertes, el estés o la fatiga.
-Los cambios hormonales.
-Hábitos como el alcohol, el tabaco, el café o las comidas muy especiadas.
-La exposición al sol sin la protección adecuada.

¿QUÉ SE PUEDE HACER?


Además de tener una actitud preventiva en cuanto a las causas que hemos enumerado, se recomienda no limpiar la piel de forma agresiva, secarla suavemente y sin frotar y evitar exfoliantes y lociones que contengan alcohol. Pero la mejor arma contra las rojeces es aliarnos con dermocosméticos formulados para combatirlas. 
En el caso de las rojeces instaladas, Lierac cuenta con el Doble Concentrado Neutralizante, y la crema neutralizante de la gama Rosilogie, que es el resultado de las últimas investigaciones llevadas a cabo por los laboratorios sobre la relación entre la piel y el sistema nervioso. Este doble concentrado es un tratamiento cronobiológico de día y de noche que reduce la aparición del enrojecimiento persistente y los vasos sanguíneos visibles. Para el día, un suave sérum-fluido que contiene un agente termo-regulador con efecto frío que calma la sensación de acaloramiento. Además, los pigmentos verdes difuminan las rojeces desde el mismo momento de su aplicación. Para la noche, un sérum aterciopelado que se transforma en un gel acuoso ultra fresco que refuerza la función barrera frente las agresiones medioambientales, protege contra la inflamación crónica nocturna y previene la dilatación de los vasos sanguíneos. Ambos, con un aroma floral que aumenta la sensación de bienestar.