Vitaminas con superpoderes para la piel

Cada vez son más reconocidos los efectos positivos de las vitaminas para la piel. Para lucir un cutis impecable y juvenil nos conviene reforzar nuestro organismo con sustancias que nos ayuden a tener una piel hermosa, joven y saludable.

Belleza vitaminada

Las vitaminas y los minerales son los mayores aliados que podemos ofrecer a nuestra piel, mientras que las temperaturas extremas y el paso del tiempo la afectan negativamente.

Llenarnos de vitaminas es la clave para mejorar nuestra epidermis y aumentar su atractivo. Enseguida vamos a repasar cuáles son las vitaminas más recomendables para ello.

Es importante recordar que, incorporarlas a nuestra dieta de manera habitual es importantísimo, pero no suficiente. También necesitamos aplicarlas externamente con los tratamientos dermocosméticos idóneos que detallaremos a continuación.

Principales vitaminas para la piel

Si de verdad queremos presentar una piel tersa, elástica, luminosa, resplandeciente e hidratada, estas son las vitaminas para la piel que precisamos:

Vitamina A

La aportación de esta vitamina a nuestra dermis es triple: suavidad, poder cicatrizante y refuerzo de las defensas naturales. En consecuencia, resulta fundamental para conseguir nuestros propósitos. La tersura delicada, la regeneración de las agresiones recibidas y una mayor resistencia aumentan cuando la consumimos.

Para ello hemos de incorporar a nuestra alimentación productos como los huevos, la mantequilla, el hígado, el queso, diversas verduras como las espinacas, las zanahorias y el brócoli, y numerosas frutas, en especial manzanas y naranjas.

Ahora bien, hemos de tener presente que la A es una vitamina soluble en grasa, por lo que no debemos freír estos alimentos si pretendemos conservarla.

Vitamina B

Estas vitaminas forman parte activa de los procesos de respiración celular y son determinantes en el correcto desarrollo del metabolismo cutáneo y el tejido adiposo. Además, cuentan con un alto valor de hidratación.

La B3, por ejemplo, es importantísima si vamos a tomar el sol, pues prepara la piel y previene las alergias solares. Por su parte, la B6 equilibra las pieles grasas y disminuye la actividad de las glándulas sebáceas.

Para aumentar nuestra provisión de vitaminas B tomaremos hígado, pollo, carnes magras, pescado, marisco, alubias secas, semillas, germinados y nueces.

Vitamina C

Conocida como ácido ascórbico, esta vitamina potencia la cicatrización de la piel, protege y defiende el organismo frente a las infecciones y es vital para aumentar la elastina y formar el colágeno, una proteína del tejido cutáneo ciertamente significativa.

Su papel antioxidante también es fundamental para eliminar radicales libres y aislar la piel frente a los rayos ultravioleta. Consecuentemente, su presencia contribuye a ralentizar el envejecimiento cutáneo y aumenta la luminosidad y la firmeza. Si bien nuestra piel es capaz de reservarla naturalmente, la exposición al sol y el consumo de alcohol aceleran su disminución. Por ello, el uso de protectores solares de alta graduación y la moderación con las bebidas alcohólicas son imprescindibles.

¿Qué alimentos nos permiten consumir esta vitamina? Las frutas y las verduras frescas, especialmente cítricos (limones, naranjas, pomelos) fresas, fresones, pimientos verdes, espinacas, perejil, patatas y otras verduras con hojas verdes.

Vitamina E

El impacto de los rayos solares genera la aparición de radicales libres que aceleran el envejecimiento cutáneo. Esta vitamina actúa como un poderoso antioxidante para neutralizar dicho efecto. Además, ejerce una acción que contrarresta los efectos de la polución, combate las arrugas y estimula el sistema inmunológico.

Para incluirla en nuestra alimentación, los frutos secos, los aceites vegetales, las aceitunas, las semillas de girasol y las verduras de hojas deben ser nuestras referencias.

Dermocosméticos con vitaminas: un refuerzo necesario

Queda clara la importancia que tiene para nuestra salud y belleza cutáneas incorporar una buena provisión de vitaminas a nuestra dieta.

Sin embargo, no es bastante: nuestro organismo solo consigue asimilar una reducida proporción de las que ingerimos. La alternativa, el complemento idóneo a nuestro alcance, es utilizar productos cosméticos para la piel que incluyan vitaminas en su formulación.

Mésolift, un efecto ultrapoderoso

En Lierac hemos diseñado una solución adicional con efectos contrastados en la mejoría de la piel. A partir de la mesoterapia facial utilizada en la medicina estética hemos desarrollado Mésolift, un doble tratamiento que aplica sobre la piel productos con activos capaces de compensar los impactos negativos en la piel:

1. Mésolift Sérum Fresco Ultra Vitaminado Corrección Fatiga . Su composición vitaminada corrige de inmediato y durante un largo plazo los efectos del cansancio en la piel. Se aplica mediante inyecciones y sobre la piel muy limpia.

2. Mésolift Crema Fundente Vitaminada Corrección Fatiga. Tras el procedimiento anterior, se aplica una crema que aporta un plus de energía y reduce exponencialmente los efectos visibles de la fatiga cutánea.

En ambos casos, este concentrado revitalizante «Mesoterapia-like» está compuesto por vitaminas A, C, E, B5 y B6, minerales (calcio, hierro, cobre, magnesio, zinc y manganeso), ácido hialurónico y un energizante extracto de naranja sanguina.

Como podemos ver, a la hora de embellecer y mejorar nuestra piel el consumo alimentario de estos nutrientes es fundamental, pero insuficiente. Con los productos dermocomésticos Mésolift conseguiremos potenciar el efecto de las vitaminas para la piel que precisamos.