El color a flor de piel

No tenemos tiempo para esa escapada que hacen nuestras amigas, tampoco para dedicarle un tiempo a tomar el sol. Somos las únicas que aún continuamos con el tono de piel invernal y estamos deseando ser la envidia de toda la oficina. No hay que pensarlo mucho más, tenemos que tener a mano el autobronceador.

A algunas todavía no nos convence el autobronceador, pero tenemos que saber elegir el mejor y el que nos deje un tono de piel muy natural. Además, no sólo basta con el mejor autobronceador, tenemos que seguir unos pasos previos a su aplicación.

Es esencial la exfoliación de la piel antes de aplicar un autobronceador, para que la aplicación sea fácil y el tono final sea uniforme, nuestra piel tiene que estar limpia, sin residuos, suave y lisa. Por eso exfoliar la piel una o dos veces a la semana antes de la aplicación es un paso importante. El exfoliante Gommage Sensorielle de Lierac nos puede ayudar, su textura es irresistible y además su perfume a flores blancas es perfecto para la primavera.

Una vez que tenemos la piel lista, podemos aplicar el autobronceador. Los más sencillos son las cremas, ligeras y fáciles de aplicar. Además tenemos que evitar aquellos que tengan un olor muy fuerte y los que dejen manchas. El sérum autobronceador de Sunific es ligero, te deja un tono muy natural y además es muy agradable en su aplicación. Su perfume es muy veraniego por lo que la sensación es única.

Además de la exfoliación y el autobronceador, la hidratación de la piel es importante, tanto por dentro como por fuera. De esta forma, además de con color nuestra piel lucirá luminosa.