El serum, la importancia de la concentración

El serum sigue siendo un misterio para muchas de nosotras. Cada día nos hacemos varias preguntas, ¿cómo y cuándo debo aplicarlo? ¿es el mismo serum para la noche y para el día? ¿si uso serum ya no necesito hidratante? ¿qué me aporta? ... Miles de preguntas cuyas respuestas nos ayudan a saber utilizar el mejor tratamiento y a obtener los mejores resultados.

El serum es una concentración de activos o ingredientes. Es decir tienen una mayor cantidad de activos concentrados actuando en las capas más profundas de la piel y esta es la principal diferencia con la crema. Además de esta característica, el serum difiere de la crema por su textura, su aplicación y la sensación que notamos en el momento de la aplicación.

Una vez que tenemos claro qué es un serum, tenemos que saber que debemos aplicarlo mañana y noche, debe formar parte de nuestra rutina matutina y nocturna. Tenemos que aplicarlo en rostro, cuello y escote sin problema. Para poder determinar si usar el mismo serum mañana y noche, tenemos que saber qué es lo que buscamos en un tratamiento. Hidratación, anti-arrugas, firmeza, ... dependiendo de esto, para reforzar el resultado podemos utilizar el mismo, pero no habría ningún problema en alternar dos tipos de serums si buscamos diferentes resultados.

La aplicación de un serum no es suficiente para obtener los mejores resultados, podemos reforzarlo con la aplicación de una crema hidratante. De esta forma potenciamos los resultados. Primero aplicaremos el serum y a continuación la crema.

La aplicación suele ser muy placentera, con una sensación de confort e hidratación inmediata. Además se absorbe en el momento y no deja sensación de piel grasa.

¡El serum es el aliado perfecto!