ESTRÍAS: PLAN PARA COMBATIRLAS Y PREVENIRLAS

¡Que tire la primera piedra quien esté libre de estrías! Hasta el ángel de Victoria’s Secret Taylor Hill las mostró sin complejos hace unos meses en su cuenta de Instagram y recibió más de medio millón de “likes”. Probablemente las estrías nos “acompañan” desde que somos jovencitas y ya forman parte de nuestro cuerpo pero eso no significa que no podamos utilizar todos los recursos a nuestro alcance para hacerlas menos evidentes y luchar contra su aparición. ¡El verano está a la vuelta de la esquina!

CINCO COSAS QUE DEBES SABER SOBRE LAS ESTRÍAS

1.Las estrías son atrofias cutáneas en forma de líneas sinuosas que aparecen por la ruptura de la piel.

2.Se forman por estiramiento y encogimiento de los tejidos. Por eso suelen aparecer a causa de cambios hormonales o de peso: cuando crecemos en la adolescencia, durante el embarazo o si engordamos de forma brusca.

3.También existe una predisposición genética a tener estrías.

4.Pueden ser rosadas o rojas, lo que significa que son de reciente aparición y están en el momento idóneo para tratarlas, o blancas porque ya están formadas y son más difíciles de combatir.

5.Aunque pueden formarse en cualquier parte del cuerpo, lo más común es que lo hagan en aquellas zonas donde tiende a acumularse la grasa: abdomen, pecho, nalgas, muslos y la parte superior de los brazos.

DERMOCOSMÉTICA FRENTE A LAS ESTRÍAS

La mejor manera de prevenir la aparición de estrías es evitar las oscilaciones de peso para que la dermis no sufra. También es recomendable beber mucha agua para favorecer su elasticidad y seguir una dieta baja en grasas y rica en frutas y verduras. Además, mantener la piel bien exfoliada e hidratada y hacer regularmente ejercicio para conseguir un buen tono muscular. Pero lo cierto es que no hay arma más eficaz para plantarles cara que utilizar un buen producto anti estrías. Como Phytolastil Gel de Lierac. Se trata de un gel no graso que contiene un 35% de un complejo vegetal reestructurante que ayuda a prevenir las estrías en senos, vientres, caderas y muslos durante la pubertad y el embarazo y ante los cambios de peso. En caso de embarazo, se recomienda utilizarlo a partir del tercer mes de gestación.