La proteína GDF 11, el santo grial del rejuvenecimiento

La proteína GDF 11 es lo más parecido que existe al mítico elixir de la eterna juventud. Se trata de un activo natural que nos permite rejuvenecer los músculos, el cerebro, el corazón, la piel y otras partes del cuerpo. Fue descubierta al analizar comparativamente la sangre de personas jóvenes y ancianos, y posteriormente diversas universidades internacionales de prestigio, como Stanford y Harvard, avalaron el hallazgo.

Qué nos aporta la proteína GDF 11


En el año 2011, el equipo de investigación de la doctora Wagers publicó las conclusiones de un amplio estudio realizado sobre el efecto de esta proteína en el cerebro de los ratones. Diferentes transfusiones de sangre realizadas desde ratones jóvenes a viejos habían permitido, en estos últimos, incrementar las conexiones neuronales y mejorar su memoria y otros estados corporales. El siguiente paso lógico era elaborar una aplicación para seres humanos que permitiera revertir los efectos del envejecimiento.

Cuáles son sus beneficios


La merecidamente denominada proteína de la juventud impulsa un llamativo e importante rejuvenecimiento celular, capaz de invertir el proceso de senescencia y, progresivamente, devolver a las células envejecidas las características y funcionalidades que poseen las más jóvenes.

Se trata de un tratamiento antienvejecimiento obtenido a partir de investigaciones en medicina regenerativa cuyos efectos, rápidos y notorios, se concretan en cuatro ámbitos:

· Rejuvenecimiento general del corazón.

· Retraso significativo del envejecimiento cerebral y mejora del estado de los pacientes de alzheimer.

· Regeneración epidérmica y dérmica, al optimizar el funcionamiento de las células madre.

Esta proteína es una fuente de regeneración incontestable, pues interviene en la regulación de la muerte programada de las células y permite reparar lesiones en el ADN. El problema al que nos enfrentamos es que su concentración va disminuyendo con la edad, lo que determina en buena parte la paulatina aparición de esos efectos negativos relacionados con el envejecimiento.

Una excelente aplicación práctica


En Lierac atesoramos una trayectoria de más de 40 años innovando para embellecer a las personas. Aplicamos los avances y descubrimientos médicos más eficaces en dermocosmética.

Resulta un paso lógico por nuestra parte aprovechar los innegables efectos de la proteína GDF 11 en la apariencia humana. Y lo hemos hecho por medio de un producto único, cuyo nombre –Premium La Cura– refleja a la perfección su excelencia, fiabilidad e incomparables resultados. Se trata de una crema antiedad con siete patentes; una auténtica inyección de juventud que se aplica de manera intensiva durante un mes, tres veces al año.

Para quién resulta aconsejable


La aplicación de la proteína de la juventud a través de nuestro producto Premium es especialmente recomendable en tres perfiles femeninos distintos:

1. Mujeres que han decidido impedir que el estrés, los cambios hormonales y las épocas más complicadas de su vida se reflejen en su aspecto, dejen huella en ellas y les generen un aspecto menos atractivo, lo que les resta autoconfianza.

2. Mujeres que han envejecido con gran rapidez por causas identificadas o no.

3. Mujeres que desean optimizar su rutina de belleza porque la consideran insuficiente, y buscan lo más avanzado en cuidados antienvejecimiento.

Premium La Cura, un hito antiedad


Quien prueba Premium La Cura descubre, rápidamente, un antiedad absoluto de efectos contrastables. Desde las primeras aplicaciones nuestra piel empieza a recuperar su confort de manera inmediata. Al cabo de un par de semanas se aprecia un significativo fortalecimiento y una atractiva luminosidad cutánea. Tras el primer mes de uso, toda la piel tratada recupera su volumen natural, se revitaliza y muestra con claridad ese efecto rejuvenecedor que estamos buscando. No se trata de descripciones comerciales interesadas, sino de los resultados obtenidos en un estudio clínico realizado con voluntarios y con todas las garantías científicas aplicables a este tipo de investigaciones.

Definitivamente, Premium La Cura ha dado un paso más en el aprovechamiento de la medicina regenerativa, con resultados admirables y completos. Ofrecemos un auténtico golpe regenerador que repara, revitaliza y embellece la piel en solo 28 días. Basta realizar este proceso cuatrimestralmente para garantizarnos una piel bellísima y juvenil durante todo el año.

Dos componentes prodigiosos


Premium La Cura está integrado por dos activos que, combinados, aseguran esa acción antiedad global tan deseable:

- Hexapéptido-FX, conocida también como la proteína de la inmortalidad, es capaz de regenerar las células jóvenes. Su efecto se traduce en un funcionamiento inmejorable de las células madre, de manera que se estimula la regeneración de la epidermis y la dermis.

- Tecnología GDF-11, desarrollada a partir de extractos del árbol baobab. Consigue estimular la síntesis de GDF-11 y, de este modo, revierte el proceso de envejecimiento celular. Como hemos comentado, la proteína GDF 11 rejuvenece las células senescentes, y así mejora estructural y formalmente las células jóvenes. Según los cálculos realizados, garantiza un 68 % menos de envejecimiento celular.

En resumen, sí: podemos mantenernos más jóvenes y atractivos gracias a la proteína GDF 11. Sus resultados han sido científicamente validados y cada vez más personas lo están haciendo. ¿Cuándo empezamos?