Los tipos de arrugas: ¿todas son causadas por la edad?

Las arrugas de la piel son las principales enemigas de la estética, pero a pesar de lo que acostumbramos a creer, algunas de ellas no están ligadas a la edad. Las hay, por ejemplo, relacionadas con el movimiento de los músculos faciales. A continuación, explicamos cuáles son los diferentes tipos de arrugas.

Tipos de arrugas


Las arrugas son pliegues de la piel que reflejan un envejecimiento cutáneo natural, y que se manifiestan de manera lenta y progresiva. Las clasificamos en cuatro grupos.

Arrugas estáticas


Son pliegues naturales que tenemos en la piel y que vienen dados desde el nacimiento, pero que se marcan más a medida que envejecemos. El motivo es que la piel comienza a perder colágeno y elasticidad. Una vez que aparecen ya no podemos eliminarlas, aunque hay algún proceso artificial que ayuda a suavizarlas para que no se noten demasiado.

Arrugas dinámicas o de expresión


Estas arrugas aparecen por la actividad muscular y los gestos repetitivos, como sonreír mucho o fruncir el ceño. Aquí nos encontramos con las patas de gallo, unos pliegues horizontales que aparecen en el borde externo de los ojos y que se acentúan a la hora de reír. También podemos mencionar los surcos que se forman a los lados de la boca, las líneas horizontales de la frente y las verticales que se forman en el entrecejo.

Arrugas gravitatorias


Estos pliegues sí están condicionados por la edad, ya que la causa de su formación es la pérdida de elasticidad y firmeza de la piel. Más concretamente, nuestros tejidos envejecen y eso hace que se manifiesten la atrofia ósea, la disminución de la capa adiposa y la deshidratación de la piel. Es decir, que con el paso de los años la piel se cae a causa del efecto de la gravedad, lo que acentúa las arrugas a los lados del mentón y delante de las orejas.

Arrugas mixtas


Estas arrugas, como su propio nombre nos indica, son las que se forman como consecuencia de una combinación de varios de los tres motivos anteriores: la expresión, la edad y la gravedad. Se trata de pliegues que van desde los extremos de la boca hasta los laterales de la base de la nariz.

La clasificación de Richard Glogau, otra manera de definir los tipos de arrugas dependiendo de la edad


A su vez, existe otro enfoque que nos ayuda a diferenciar unas arrugas de otras y es una clasificación que ha elaborado el doctor Richard Glogau, en la que manifiesta que las arrugas pueden ser de cuatro tipos.

Tipo I


De los 20 a los 30 años pueden aparecer en nuestra piel pequeñas arrugas debidas a la alteración de la pigmentación, por la falta de queratosis actínica y léntigos simples o por el daño que provocan años de exposición de la piel al sol.

Tipo II


Entre los 30 y los 40 años la piel suele mantenerse limpia si no se hace ningún movimiento, pero al reír, fruncir el ceño o llevar a cabo otro tipo de gestos cotidianos, comienzan a aparecer arrugas con léntigos simples y arañas vasculares iniciales. También empiezan a mermar nuestro colágeno y elastina, lo que nos provoca una mayor flacidez, sobre todo en la zona inferior de la cara.

Tipo III


En la década de los 40 a los 50 años, nuestra piel comienza a ser mucho más áspera, y las arrugas son visibles sin la necesidad de hacer movimientos habituales. Además, hay telangiectasias, queratosis solar y léntigos simples. Las líneas de expresión se nos marcan más y la laxitud aumenta.

Tipo IV


A partir de los 50 y hasta los 60 las arrugas se vuelven generalizadas, nuestra piel se vuelve más seca y adopta una pigmentación más amarillenta, ya que el espesor de la capa córnea ha aumentado. Las arrugas que se producen por la contracción repetida de los músculos de la cara se pronuncian mucho más, al igual que las líneas de envejecimiento.

Gama antiarrugas


Una de las series de productos más destacadas para corregir todo tipo de arrugas es Cica-Filler, la nueva gama antiarrugas de Lierac París. Es un tratamiento innovador que aplicamos en el corazón de la arruga, y en el que el 89 % de los ingredientes son de origen natural, basados en aquellos que propician la cicatrización tisular en el organismo.

Esta gama tiene como función reparar la epidermis y restaurar la tensión en la dermis. Está elaborada con retinol vegano, un aliado antienvejecimiento que ayuda a enfocar las líneas y arrugas y suavizar la textura de la piel. También nos sirve para rellenar, ya que contiene Hyalu-3, un trío de ácidos hialurónicos que intervienen en conjunto para alisar y dar volumen a la piel, tanto en la parte superficial como en la más profunda.

En definitiva, podemos encontrar diferentes tipos de arrugas, y todas ellas reflejan un envejecimiento cutáneo natural. Para tratarlas, una de las gamas más innovadoras es Cica-Filler, ideal por sus ingredientes de origen natural. ¡Sin duda, uno de los productos más efectivos para prevenirlas!