PURETÉ Y ÉCLAT: DOS MASCARILLAS PLACENTERAS Y EFICACES


Ahora que ya hace frío y apetece menos salir a la calle, te proponemos un plan súper tentador: organizar un beauty day en casa. Y ahí el protagonismo siempre se lo lleva la mascarilla. Básicamente, una mascarilla es un producto cosmético que se emplea de manera puntual –al menos una vez al mes– para complementar el ritual diario de belleza. Contiene altas dosis de principios activos que provocan un efecto inmediato pero también prolongado porque actúan en las capas superficiales y profundas de la dermis.

¿QUÉ MASCARILLA NECESITAS?

Mascarillas hay muchas pero debemos elegir aquella que responda a las necesidades específicas de nuestra piel: limpieza, hidratación, energía… Se aplican formando una capa uniforme sobre el rostro perfectamente limpio, dejar actuar durante al menos 15 minutos, retirar suavemente con un algodón, esponja o toalla húmeda y, finalmente, con abundante agua tibia hasta eliminar cualquier resto. Después, utilizar tónico, sérum, hidratante u otros tratamientos que funcionarán con especial eficacia.  

Lierac cuenta con dos mascarillas que aportan ese plus que reclama nuestra piel. La mascarilla Pureté Crema-Espuma Purificante, con arcilla verde que contiene caolín y enriquecida con extractos de limón verde y de badiana, purifica al instante las pieles normales o mixtas. Y la mascarilla Éclat Fluido Tensor Vitaminado es un gel-crema que, gracias a la arcilla amarilla, tiene un efecto tensor y a los extractos de amapola y de naranja sanguina desaparecen los síntomas de fatiga y la piel vuelve a mostrar todo su esplendor.